5 consejos para organizar una exitosa cata de vinos en casa

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(Inavi)

Una cata de vinos trasciende la mera degustación; bien ejecutada, puede sumergir a los invitados en un viaje sensorial y educativo, permitiendo explorar, apreciar y disfrutar de una amplia paleta de aromas, sabores y descubrimientos.

Se convierte en la actividad perfecta para compartir momentos en buena compañía, mientras se despierta la curiosidad y se exploran nuevos horizontes enológicos.

Es crucial recordar que no es necesario ser un experto en la materia para disfrutar del vino; el placer es el camino y la mejor forma de aprender es a través de la degustación. El vino se erige como el catalizador de momentos especiales y un generador de recuerdos únicos; una cata de vinos se convierte así en la excusa perfecta para reír, compartir y descubrir aromas y sabores en compañía.

Por tanto, es momento de abrir la mente a nuevos estilos y regiones, y dejarse seducir por la magia, la tradición y la pasión que envuelve el mundo del vino. El desafío radica en contagiar este entusiasmo. A continuación, se presenta la hoja de ruta para llevar el viñedo al salón de tu hogar, donde cada detalle cuenta.

1 ELIGE DIFERENTES OPCIONES DE VINOS

El propósito principal de organizar una cata de vinos en casa radica en la búsqueda de experiencias nuevas. Deja de lado las referencias o regiones que te resulten más familiares y opta por una selección de vinos que abarquen diversos estilos o zonas vitivinícolas que despierten tu interés por descubrir. Otra opción interesante es realizar una cata temática, abriendo puertas a blancos, tintos, espumosos, clásicos europeos o maravillas del Nuevo Mundo. Para conformar una degustación completa e intrigante sin abrumar a los participantes, el rango ideal se sitúa entre 3 y 5 vinos.

2 LA COPA ES MUY IMPORTANTE

La elección de la copa es un factor crucial en la experiencia de degustación y puede influir significativamente en la apreciación del color, los aromas y el sabor del vino. La forma, el tamaño y el material de la copa desempeñan un papel fundamental en este proceso. Aunque existen numerosos tipos de copas, es esencial que cumplan con ciertas características para una cata efectiva: deben tener una forma convexa, con el borde curvado hacia adentro para captar los aromas, y un tallo largo. Además, el tamaño debe permitir girar el vino sin derrames y el material debe ser de cristal fino, transparente, sin irregularidades.

Las copas tipo tulipán son consideradas las más idóneas para apreciar los aromas y sabores de manera óptima. En caso de no contar con una copa específica para cada tipo de vino, asegúrate de proporcionar al menos una por participante y facilita agua y servilletas para enjuagar y secar entre cada degustación. También es recomendable tener una escupidera en el centro para desechar los restos de vino.

3 ATENDER ESPECIALMENTE LA TEMPERATURA DEL VINO

En una degustación apropiada, la temperatura del vino es un factor clave. No debe coincidir exactamente con la temperatura de servicio, sino estar ligeramente por debajo, ya que el frío puede mermar las percepciones sensoriales durante la cata. Por lo tanto, es recomendable enfriar las botellas siguiendo las indicaciones para blancos, tintos o espumosos y permitir que se atemperen un poco antes de la degustación. Si has adquirido una añada más antigua y deseas sacarle el máximo provecho, recuerda que es posible que necesites decantarla para permitir que el vino se oxigene y se exprese plenamente.

4 RESPETAR LAS FASES OBLIGATORIAS PARA LA CATA DE VINOS

La cata se divide en tres etapas esenciales. La primera, la visual, requiere sostener la copa sobre un fondo blanco y dedicar un momento a observar el color, la densidad y los matices del líquido. La segunda fase es la olfativa; acerca la nariz a la copa y sumérgete en los aromas del vino, aspirándolos intensamente para luego analizarlos y describirlos. No te preocupes si no puedes identificar exactamente a qué huelen, es completamente normal. Finalmente, en la boca, concéntrate en percibir las sensaciones gustativas, e incluso táctiles, que el vino te brinda. Recurre a tu memoria sensorial y comparte tus impresiones. Todos poseemos la capacidad de catar un vino con mayor o menor sensibilidad y decidir si nos gusta o no, si nos conmueve o nos deja indiferentes. Así de sencillo es este proceso.

5 NO DESESTIMAR LAS MÚLTIPLES PERCEPCIONES 

La cata de vinos es una vivencia sensorial con un componente emocional significativo. Dado su carácter subjetivo, todas las apreciaciones son válidas y todos los comentarios son pertinentes. No es necesario tener un amplio vocabulario enológico para expresar lo que la copa ha evocado en ti, así que no dudes en compartir tus impresiones y fomentar la conversación entre tus invitados. Anímalos a intercambiar puntos de vista, preguntas y comentarios sobre los vinos, lo cual enriquecerá aún más la experiencia y permitirá aprender de las percepciones de los demás.

 

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