Marcos Jofré: “Eliminar las retenciones sería significativo para la industria vitivinícola”

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De la mano de uno de los gigantes de la vitivinicultura Latinoamericana, el Grupo chileno Concha y Toro Family of Wineries, la bodega mendocina Trivento ha sabido aprovechar el impulso y ha pagado con creces la oportunidad de convertirse hoy en la elaboradoras de vinos argentinos más influyente en el globo.

Con ventas por más de US$256 millones durante 2020, según datos de IWSR Drinks Market Analysis,  Trivento es hoy la marca mejor valorada de la Argentina en el mundo entero.

Grata fue la noticia que se conoció hace algunos días en el Reino Unido, el Malbec de la línea Trivento Reserve lidera las ventas en su categoría.

Así es que  el Trivento Reserve Malbec es el vino tinto N°1 y la marca Trivento entró en el TOP 10 de las marcas más vendidas, considerando todos los orígenes, del mercado británico. 

Pero eso no es todo, la potencia exportadora de la bodega de Maipú sigue cumpliendo hitos. En  los Estados Unidos  logró estar entre los tres Malbec más elegidos de ese mercado, siendo ese país el segundo mercado en volumen de exportaciones. 

Mnews accedió al diálogo con uno de los responsables de este presente de la bodega, Marcos Jofré,  para abordar no solo temas vinculados a ella sino para conocer aun más sobre el sector desde la mirada de uno de sus protagonistas.

¿Cuál es el secreto de Trivento para ser número 1 en el mercado de Reino Unido?

Ha sido desde hace años un mercado foco para Trivento. Pero si me preguntás cuál es la clave del éxito, elijo la consistencia. No sólo se la puede encontrar en el vino, también en la mirada del mercado siendo activos en la publicidad, en la distribución, en el servicio y en un equipo comercial muy enfocado en la marca.  

¿Cómo viene la cosecha para 2022? 

Es un poco temprano para dar pronósticos, pero la última estimación que hizo el equipo agrícola afirmaba una muy buena producción y calidad. Tenemos 11 fincas en diferentes zonas de Mendoza y la situación hasta ahora es buena. 

¿Cómo influye hoy el tema cambiario en una bodega como la de ustedes? 

Es un gran tema para cualquier escala de bodega. El problema principal se da en los vinos de menor precio por caja. Son la base de la pirámide de la exportación de vinos y esos sí tienen un alto grado de dependencia de los costos y dólar. Cuando se pierde competitividad, son las primeras góndolas que desaparecen y toda la industria lo empieza a sufrir. 

¿Hay lugar para la inversión?

La industria vitivinícola tiene una mirada de largo plazo, sostenida por el ciclo del producto. Es por eso que la coyuntura influye en las inversiones, pero siempre prevalece la mirada de largo plazo. Los vinos argentinos que hoy tienen tanto reconocimiento en el mundo con puntajes soñados hace algún tiempo fueron pensados hace mucho tiempo, desde la plantación del viñedo, la producción y el cuidado por años. Eso es algo que se debe reconocer a todos los empresarios de la vitivinicultura.   

¿Qué reflexión haces del 2020: año perdido o año de oportunidades? ¿Cómo salieron parados?

Si bien uno siempre tiene en cuenta lo que faltó para seguir mejorando, creo que es un año bueno con crecimiento en valor de exportación, pero caída de consumo interno. Es verdad que dada la falta de botellas y los problemas logísticos no se pudo aprovechar todo el potencial exportador, pero volver a ganar en ventas netas al nivel del 2012 ayuda a seguir soñando en grande. 

Mi reflexión es que falta estar un poco más alineados con nuestros competidores en el mundo en aranceles para mejorar nuestro potencial exportador. Creo que puede ser más rápido bajar o eliminar las retenciones a la exportación, y mientras tanto seguir avanzando con los acuerdos comerciales e iniciar nuevos.En término de ingresos fiscales no sería significativo eliminar las retenciones pero sí en términos de competitividad para la industria. Podríamos crecer más que este año y eso beneficiaría más a los productores de uva que cualquier otra medida.

¿Cómo calificarías la vitivinicultura argentina hoy? ¿Hay muchas vitiviniculturas?

Cuando uno habla de industria vitivinícola está hablando de muchas realidades distintas. Pero sin dudas hacer crecer la categoría argentina en los mercados principales ayuda a todos. Es por eso que creo que debemos invertir más esfuerzos de promocionar el vino argentino, como dije mejorar la competitividad con la quita de aranceles y el resto lo hace un grupo de gente muy emprendedora que dispuesta a vender más.

Fuente: Mnews / Sebastián Perez Dacuña