Germán Di Césare: “Con el Trivento Golden Reserve Malbec fuimos creciendo y rompiendo paradigmas”

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La cosecha 2018 de Trivento Golden Reserve Malbec recibió el mayor reconocimiento que entrega el concurso internacional de vinos Decanter World Wine Awards (DWWA). Germán Di Césare, Chief Winemaker de la bodega, le contó a El Malbec qué significa este premio para la bodega, para él en particular y para el vino argentino.

¿Qué representa este reconocimiento por parte de Decanter?

Tiene varios significados, desde lo personal podemos decir que este es un vino histórico para mí, porque es el primero de esta calidad que empecer a elaborar cuando ingrese a la bodega allá por el año 2000. Fue todo un desafío, porque empezábamos a crecer en este segmento con un gran exponente.

También es importante para la bodega, porque Decanter reconoce a un un vino que realmente tiene una llegada mundial amplia. Es un vino con el que los consumidores de todo el mundo se pueden encontrar verdaderamente, no es solo un vino que obtiene un premio y no se puede conseguir en ningún lado.

Además, debemos decir que Decanter tiene un gran prestigio mundial y seriedad y ser reconocidos por ellos es importante.

Y en tercer lugar, este reconocimiento es valioso a nivel país, donde Trivento aporta, sin lugar a duda, a la marca Vino Argentino. En este caso a través de una gran fortaleza en el mercado inglés lo que permite posicionar a otro nivel no solo a la bodega sino a la marca Vino Argentino.

Definí el Trivento Golden Reserve Malbec 2018 en pocas palabras.

Este vino es un gran exponente de nuestra vitivinicultura y que además tiene una gran relación precio-calidad, (U$S 18 precio retail). Y desde lo enológico, es la expresión cabal de la zona de Lujan de Cuyo.

¿Cómo se hace para lograr una continuidad de 20 años con un vino?

Hay una planificación transversal que implica no solo la provisión de uvas de calidad, sino que también la guarda. Esta planificación actúa con una sinergia que llega hasta el servicio al cliente. Por otra parte, se trabaja con el desafío comercial de incrementar el volumen, pero sin sacrificar nunca la calidad. Ese es uno de mis objetivos como director de producción.

¿En que fue cambiando este vino con el tiempo?

Hay diferencias conceptuales que con el paso de tiempo fueron creciendo y se fueron rompiendo paradigmas. Esta línea de evolución tiene que ver con una madurez también de nosotros desde lo técnico. Las primeras cosechas de este vino se hacían a mediados de abril y andaban por los 15º. Hoy tenemos cosechas más tempranas con vinos menos alcohólicos. Buscamos más la identidad de los viñedos con vinos más balanceados y fáciles de tomar. Con esto no quiero decir que se perdió la elegancia, sino que se ganó en vinos más bebibles.

¿Cómo se mantienen en mercados tan competitivos e importantes como el británico o el estadounidense?

Tratando de cumplir la demanda tanto en volumen como en calidad. Obviamente no podríamos hacer vinos para todos los mercados sin dar lo mejor en aquellos que identificamos como interesantes. Con respecto a los segmentos, buscamos mantener la calidad para cada uno de ellos. Creemos que se puede hacer buena calidad en distintos segmentos. Hay que acceder al cliente pensando siempre en la sustentabilidad a través del tiempo.

¿Cómo calificarías la cosecha de este año, teniendo en cuenta la situación de la pandemia?

Fue buena y adaptada, pero ya estamos pensando en cómo será la próxima cosecha, trabajando en ello. Acá va a ser fundamental contar con los recursos y el respaldo de cada compañía.

Por Sebastián Perez Dacuña.